Mrs. Koconut

Ella no es como las demás. Nació con los ojos abiertos porque no se quiso perder nada desde el minuto uno. Y así se despierta cada mañana.
No cree en dioses, pero sí en la magia de dejarse llevar, llenarse con cada momento de lo que ella entiende por libertad.
A veces llora sin saber por qué, pero no necesita que nadie le diga que va a ir todo bien. Bueno, miento, a veces se muere por escucharlo.
Le gusta acurrucarse bajo las sábanas y sentirse protegida como si de un escudo se tratara.
Es adicta a los conciertos que la hacen vibrar, a los besos con sabor a cerveza y al sexo con él.
Tiene el don de hacer reír, y pasa de tacones que la disfracen de algo que no es.
Es capaz de interesarse por la tontería mas absurda, y estallar en carcajadas después de vacilarte.
Le gusta hacerse selfies pero si es con compañía y pasa del no al sí en cuestión de segundos.
Muchas veces no salen las cosas como ella quiere, pero tiene carácter y lucha hasta conseguirlo, aunque queden cicatrices tras ello.
Los animales son su debilidad. Sabe amar y se deja querer. No necesita más.
Bueno sí, quizá un buen sushi, una buena pizza o un buen viaje. De los que duran para siempre en el paladar o en la memoria. Si empieza con ‘buen’, lo demás le parece secundario.
Ella piensa que no es como los demás, pero quizá se parezca un poco a ti. O a ella.